sábado, 14 de agosto de 2010

Despertar


Me consumió un sueño prolongado, como si estubiera ausente,
como si ubiera muerto, como si siguiera drogado con el humo
de ese porro toxico. Mis pantalones manchados, mi cara mojada, mis ojos hinchados, aparesistes tú, tal como te
recordé, tal como te quería ver, en cuerpo y alma, con tu
pelo rojizo, tu piel palida, tus duras placas oculares que
me volvieron reciclable. No dijiste nada, solo me miraste
con cara de ternura, una que no recordaba, aquella de
angustía, de fragilidad, te acostaste a mi lado, me besaste
en la mejilla, el silencio rompía mis oidos, solo te dije;

"..." talvez te lo diga otro día... Solo desperté porque todo era una mentira.

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